¿Arreglo con los fondos buitre o fuerte ajuste interno? PDF Imprimir Correo electrónico
Comercio y Justicia
Escrito por Salvador Treber   
Viernes 08 de Abril de 2016 00:00

El Presidente y su Ministro de Hacienda han requerido a la población una actitud resignada para aceptar el acuerdo, aunque admitieron que es “un mal arreglo” pero la única alternativa a un ajuste muy fuerte y doloroso. ¿Cuánto tiene de cierto esa dramática aseveración?.

Según la ley votada y aprobada sin dificultad en el Congreso, sólo de esa forma se pueden evitar los rigores de una aguda recesión de efectos impredecibles. Lo cierto es que entre los legisladores muy pocos son los versados en temas económicos y eso facilitó que fueran ostensiblemente presionados para obtener sus votos favorables. Sólo así se explica que en la Cámara de Diputados el oficialismo acumulara el sorprendente número de 186, bastante mayor que el inicialmente previsto.

Tal circunstancia explica por si misma, la forma en que se tratan los temas importantes pues, sumando los voceros de todas las bancadas, no contó con la participación activa de más del 15% de ellos pese a que el debate, principalmente en la Cámara de origen, se extendió en una prolongada sesión de 20 horas. Lo más preocupante es que ninguno de los participantes ofreció en su transcurso todas las aclaraciones indispensables y deseables.

De todas maneras, el oficialismo quedó muy satisfecho porque en ningún momento peligró la obtención de la mayoría de las adhesiones requeridas, ya que la oposición apenas llegó a 89. Las objeciones fueron tanto formales como de fondo y, si pretendían obtener una respuesta fundada sobre las supuestamente “inevitables” conexiones entre dichos temas respecto a sus eventuales derivaciones, no se pueden quedar muy tranquilos.

Nadie se opuso a un arreglo pese al alto grado de intransigencia e inflexibilidad que hicieron gala los acreedores y aunque una fracción bastante numerosa aconsejaba no apurar en demasía el trámite, se concluyó en un sola y extenuante sesión. La frase “hecha” más reiterada fue “El acuerdo con lo holdouts es una cuestión de Estado que necesitamos resolver, porque eso nos impide volver a crecer”. Si se revisa lo actuado a partir del año 2003 en adelante, se advierte que, teniendo entonces un enorme cúmulo de deuda externa e incluso luego de haber lanzado la primera propuesta de renovación con fuerte quita en 2005; el ritmo medio anual de crecimiento del producto interno en el quinquenio 2003/2007 se elevó a un inédito 8.9%.

Ese índice a nivel mundial, nos colocaba como el segundo país, detrás de China, por el elevado crecimiento que nunca antes, en el curso de toda la vida independiente, habíamos logrado alcanzar ¿Como se explica que haya expandido la economía en forma tan acelerada pese a que la deuda externa pagadera en “monedas fuertes” ascendía entonces al 143% del PBI y ahora sólo llega a un muy poco significativo 8.4% (estamos entre los países menos endeudados del mundo) y nos urge tanto cancelarla?

La reiterada apelación a aceptar en demorar la cancelación de la deuda que data de no menos de 50 años atrás y admitir los planteos de los fondos buitres por los importes que ellos demandan (en la mayoría de los casos hasta quintuplican el precio de adquisición más los intereses acumulados). Resulta obvio que desde el principio se pensó en emitir nueva deuda para poder pagarles, como exigen, y que ratificó el juez Griesa, al contado nada menos que u$s 11.654 millones.

Los bonos están concebidos a 5, 10 y 30 años de plazo y devengarán un 7.5% de interés anual. El total de dicha emisión es de u$s 15.000 millones. El saldo que reste, según una enmienda legislativa, deberá ser ingresado como recursos adicionales del presupuesto pero afectados a financiar y en ningún caso a gastos corrientes. La reacción que provocó en 15 provincias (entre ellas Córdoba) es muy preocupante pues ellos se lanzaron a captar sendos créditos en moneda extranjera; obviamente después de haber obtenido expresa autorización de la Nación.

En el debate parlamentario sólo los representantes de las provincias de San Luis y Santa Cruz se expidieron rotundamente en contra, reclamando no actuar con innecesaria premura e invitando a los acreedores a pactar mejores condiciones. No se requiere un alto grado de percepción para comprender que con ello avala la intención de hacer lo propio; aunque por cifras mucho más razonables. Los planteos de quiénes tienen una concepción neoliberal, como es de público conocimiento el presidente Macri y los integrantes del equipo ministerial, ven en esta alternativa la modalidad habitual para atender la cosa pública, por lo menos hasta el año 2018 en que cesa su mandato.

Las experiencias argentinas en esa materia.

La alternancia entre la mayor intervención del Estado y su contracción ha sido la característica más evidente durante el amplio período que va desde de 1955 hasta la actualidad; o sea, alrededor de 60 años. Los tres “golpes de Estado” en setiembre de 1955, en junio de 1966 y marzo de 1976 desmontaron parte del aparato público; pero a mediados de mayo de 1989, al asumir la presidencia Carlos Menen, por primera vez un gobierno surgido de elecciones continuó con esa línea neoliberal. Dicho mandatario admitió, al ser requerido por periodistas poco antes del acto eleccionario, que “si digo lo que pienso hacer, nadie me vá a votar”. En realidad, mucho más claro era imposible...

En efecto, bajo su mandato se redujo al mínimo la gestión del Estado y se transfirieron al área privada las empresas que operaban en esa órbita, incluso Yacimientos Petrolíferos Fiscales que adquirió por un precio casi vil una similar española. Cabe recordar que esta empresa era todo un símbolo y nació en 1922, bajo la primera presidencia de Hipólito Irigoyen, con la denominación de Dirección General de Explotación de Comodoro Rivadavia dirigida por el general Enrique Mosconi. En 1928, durante el primer año de su segunda presidencia, asumió con el nombre con que opera hasta la actualidad. Hasta entonces, no había ninguna empresa pública de la especialidad en el mundo, por lo tanto se constituyó en la primera del orbe. Bajo su influencia, el gobierno de México fundó la segunda, PEMEX, para evitar la explosión irracional de siete empresas estadounidenses que extraían petróleo en forma desordenada y sin ninguna racionalidad.

En la actualidad las empresas especializadas suman nada menos que 137 en todo el Planeta. Es muy singular el caso de Suecia que, pese a no tener yacimientos dentro de su territorio, ha creado seis empresas que atienden cada una de ellas, las diversas etapas que van desde el cateo, localización hasta el expendio mayorista y minorista.

El retorno de Y.P.F. al área pública no ha sido total pues sólo adquirió el 51% del capital accionario y es, por tanto, una empresa de economía mixta. Las medidas adoptadas por el actual Gobierno Nación se inscriben, por el conjunto de medidas, entre los de ideario neoliberal; pues la eliminación de retenciones y subsidios junto con las sucesivas macro devaluaciones sin introducir correcciones de semejante importancia en los salarios ha permitido una “disparada” de los precios frente a la evidente caída del salario real.

Lo que nos espera.

La recaudación tributaria de 2016, en tal contexto, muy difícilmente logre tener un crecimiento interanual mayor al 25% y aparecen como clara señal de ello lo sucedido en los meses de febrero y marzo ppdo. Dado que simultáneamente se contuvieron los planteos salariales en niveles no compensatorios, resulta muy evidente que se está consumando la instauración del esquema neoliberal que promueve un caída de la actividad interna que llaman “ajuste”, el cual ya comienza a caer con todo su peso sobre el 90% de los asalariados.

El Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, en el Congreso sostuvo que Argentina “sólo retornando a los mercados volverá a crecer y evitará un ajuste de la economía” (como si ya no estuviéramos en esa situación). Agregó, además, en esa misma oportunidad que “necesitamos ir extendiendo a lo largo del tiempo el crédito para corregir problemas fiscales” y que por ello juzgaba oportuno encarar recién en 2017 una reforma integral del Impuesto a las Ganancias. En cuanto al arreglo con los holdouts lo presentó como la única alternativa para evitar una “estanflación” aunque sin de razones, salvo forzar su aprobación. Prefirió dar especial énfasis a la visita del presidente Barack Obama, a la calificó de “emblemática”.

Cabe recordar que la misma fue una extensión de la novedosa visita a Cuba pese a que ya hay una próxima visita anunciada para el mes de agosto al país, precedida por la llegada de una muy destacada delegación a cargo del titular del Bureau of Economics and Business Affair del Departamento de Estado, por bastante más tiempo, que constituye claro testimonios de que ha cambiado ostensiblemente el tratamiento de las relaciones con Argentina que no eran muy amistosas.

El presidente Macri, por su parte, no vaciló en hacer notar que con su advenimiento al sillón presidencial el país volverá en poco tiempo más a ser absolutamente “normal”; aunque tampoco aclaró lo que ello significa en su esquema de ideas e intenciones para el futuro inmediato. No obstante, casi con una buena dosis de sorna, el retorno a las buenas relaciones “Es un proceso que va a tardar, que va ir lento, al menos al empezar podemos venderles limones, aumentar el biodiesel y traer tecnología”.

En un clima de crecientes expectativas también la Bolsa de Comercio de Córdoba incursionó con una presentación que se ha hecho tradicional pero que, en este caso, tiene como escenario el comienzo de un período de gobierno que está a cargo de un equipo con el cual comparte las ideas básicas, muy cercanas al neoliberalismo. Por ello advierte que 2016 será un año de transición, que estiman tenderá a corregir lo que, según su concepción, son “graves desequilibrios que la economía argentina acarrea desde hace varios años”.

A modo de símbolo de lo que está sucediendo cabe recordar que sólo en las diversas áreas urbana cordobesa los jóvenes desocupados llegan a 72 mil y cuadruplican los adultos (30 o más años) en igual situación. La Unión Industrial, otro sector de intereses, postula que su principal preocupación sería la falta de fuentes de financiamiento adecuadas, así como sintonizar adecuadamente y lograr el acceso a un mercado de capitales apto para respaldar la gestión de sus asociados. Esta técnica se vuelve angustiante pues el propio Banco Central ha elevado las tasas hasta nada menos que un 38% anual con el objeto de frenar la suba en la cotización del dólar pero, obviamente, en ese escenario poco pueden emprender los empresarios para intentar una eventual recuperación.

Escrito por Salvador Treber -Prof. Postgrado-FCE-UNC. Comercio y Justicia, 01/04/2016.